Tal día como hoy...

23 de octubre

Se convoca nuevamente un sínodo conocido como ” Synodus Palmaris”.


Se convoca nuevamente un sínodo conocido como ” Synodus Palmaris” que, el 23 de octubre de 502, decreta que ninguna corte humana puede enjuiciar a un papa ya que este sólo puede ser juzgado por Dios. Ante esto, el rey ostrogodo TEODORICO el Grande instala a LORENZO en el Palacio de Letrán como papa. Se inicia entonces un período de guerra civil que baña Roma en sangre.

Finaliza el II Concilio ecuménico de Nicea. Se distinguirá entre “adoración” y “veneración”


Finaliza, en la fecha, el II Concilio ecuménico de Nicea. La intervención de la emperatriz regente IRENE ha sido continua y fuerte. Ella misma ha presidido los trabajos de la última sesión asegurándose así de que las conclusiones sean en la línea favorable a las imágenes. Los decretos y cánones han sido promulgados por la propia emperatriz y son firmados por ella, por su hijo CONSTANTINO VI y por todos los presentes. Sin embargo, las disputas en el interior de la familia imperial a causa de este problema continuarán hasta el emperador Teófilo (842).

El Concilio Ecuménico II de Nicea es recibido en Occidente con algunas reservas, debido a la mala traducción latina del griego.


En su celo por defender la Iglesia, CARLOS llega a impugnar algunas conclusiones del Concilio Ecuménico II de Nicea, que pueden arrojar dudas sobre la personalidad única de Cristo, y esto le vale aumentar el respeto y cariño que pontífices y fieles sienten por el rey de los francos. El concilio es recibido en Occidente con algunas reservas, debido a la mala traducción latina del griego original de las actas del concilio.

BARDAS, obliga al patriarca de Constantinopla, IGNACIO, a dejar el cargo. Es nombrado FOCIO.


Ofendido BARDAS -ministro bizantino, tío del emperador- por los reproches con que el patriarca de Constantinopla IGNACIO fustiga su mala conducta, consigue del emperador MIGUEL III que sea obligado a dejar su cargo. En su lugar es elegido, en la fecha, FOCIO (858-867) que es secretario de Estado; el hombre más sabio de todo el Oriente; espíritu verdaderamente enciclopédico. Es un gran político, muy hábil y de mucha astucia. Para todos los que añoran un cristianismo más flexible, FOCIO es el patriarca ideal. Como en el momento de su elección es un simple laico, en cinco días recibe todas las órdenes de manos del arzobispo de Siracusa, Gregorio ASBESTAS, que ha sido anteriormente excomulgado por el patriarca IGNACIO. Muchos de los partidarios de IGNACIO, sobre todo los monjes, no están conformes con su abdicación ni con la nueva política eclesiástica de FOCIO. Los defensores de IGNACIO reúnen un sínodo, mientras que lo mismo hacen los partidarios de FOCIO cruzándose diversas excomuniones. IGNACIO se ve obligado a llevar la cuestión a Roma.

Tras la muerte de IGNACIO, es reconocido FOCIO como patriarca de Constantinopla.


La supuesta armonía entre las iglesias de Occidente y Oriente concluye cuando el patriarca de Constantinopla, IGNACIO, consagra un arzobispo para Bulgaria y es amenazado de excomunión por el Papa. Dispuesto a poner fin a los distanciamientos entre Roma y Bizancio, el pontífice JUAN VIII, tras la muerte de IGNACIO, en la fecha, reconoce a FOCIO como patriarca de Constantinopla (877-886), aunque rechazando las conclusiones heterodoxas por él propuestas años antes. Aparentemente se ha llegado a una reconciliación. Y es que FOCIO ha sabido ganarse las simpatías del emperador BASILIO, el cual le ha nombrado maestro de sus hijos. (La razón de este conflicto intermitente es que el patriarca siempre puede ser depuesto por un emperador y restaurado por el siguiente, en tanto el Papa, desde tiempos de Carlomagno, no tiene un emperador que ejerza el menor poder sobre él.)

En la “Batalla de los Siete condes”, la derrota cristiana es completa. ALFONSO VI huye.


El ataque almorávide se anuncia con el ronco retumbar de los tambores, arma psicológica en estos momentos desconocida en España (luego, las cajas de guerra serán adoptadas por todos los ejércitos hasta después de Napoleón). Los almorávides, en la fecha, derrotan a las tropas de Castilla y León en Zalaca (Sagrajas, cerca de Badajoz) (Batalla de Sagrajas) y Uclés (Badajoz). En esta última batalla muere el infante D.SANCHO, hijo de ALFONSO VI, juntamente con los siete condes que le acompañan, por cuyo motivo se denomina la Batalla de los Siete condes. La derrota cristiana es completa. ALFONSO VI huye al amparo de la noche, los almorávides arrasan el campamento cristiano y forman inmensos montones con las cabezas de los cadáveres cristianos. El rey tiene suerte de que IBN TASHUFIN no puede o no quiere explotar su victoria porque si le da por proseguir la marcha hacia el interior de Castilla, ya desguarnecida, no sabemos en qué hubiera acabado la cosa. Pero el almorávide se atiene a lo pactado y regresa a Marruecos. Los reinos de taifas dejan de pagar tributos al rey de Castilla.

En Navarra, beamonteses y agramonteses se enzarzan en una guerra civil (1451-1461). Castilla se pone del lado de CARLOS.


En el reino de Navarra se crean, en consecuencia, dos facciones: los beamonteses (por ser la familia Beaumont cabeza de la facción) partidarios de CARLOS como principe de Viana y rey de Navarra y que aglutina a las familias de la montaña y los agramonteses (cuyo nombre se deriva de la Casa de Gramont) que ven en JUAN el sucesor en el trono de su esposa BLANCA y que reúne a los agricultores de la Ribera. Unos y otros se enzarzan en una guerra civil (1451-1461). Castilla se pone del lado de CARLOS. Padre e hijo (JUAN II de Navarra y CARLOS de Viana), intentan una solución pactada a su enfrentamiento y a la situación en que se encuentra el reino. Durante las conversaciones, CARLOS llega a aceptar su renuncia a la corona a cambio de la lugartenencia y el reparto de las rentas. Pero no se alcanza el acuerdo y, en la fecha, se inicia el combate (Guerra civil 1451 – 1461)

Sólo HUG ROGER III, presenta resistencia a los propósitos del rey JUAN II.


Al acabar la Guerra Civil catalana, la nobleza encabezada por la casa de Cardona, firman la capitulación de Pedralbes y asume un papel de sumisión ante la monarquía. Nada más el conde de Pallars, HUG ROGER III, presenta resistencia a los propósitos del rey. HUG ROGER III, acorralado por sus enemigos y muy endeudado, se atrinchera en su guarida de las montañas, desde donde concibe el sueño de un estado pirenaico, una unidad de territorio desde el Valle d’Aran hasta la sierra del Montsec (al sur de Pallars Jussà) y desde la Ribagorça hasta el Segre. La desigualdad de fuerzas y una desfavorable política internacional, hunden el proyecto. HUG ROGER III inicia sus ataques contra los nobles vecinos para unificar sus territorios.

La Generalitat acaba doblegándose a los designios de la monarquía autoritaria del rey JUAN II.


La Generalitat acaba doblegándose a los designios de la monarquía autoritaria del rey JUAN II. Éste entra en Barcelona el 23/10/1472 mostrando, en la magnanimidad que pocos esperan, toda su enorme capacidad de prudencia. El rey jura que respetará las leyes de Catalunya a pesar de sus ideas absolutistas. Declara que los barceloneses han sido leales súbditos, pero no perdona al conde de Pallars que le ha hostigado de continuo y que ha conseguido huir.

Carlos V de Alemania es coronado emperador en Aquisgrán.


Carlos I de España es coronado como emperador V de Alemania en Aquisgrán. Se han tenido que vencer para ello serias dificultades frente a otros candidatos (entre ellos el rey francés, Francisco I), fundamentalmente el soborno a los electores, que hizo depender a Carlos toda su vida de los banqueros Függer.