Tal día como hoy...

15 de May

Se celebra en Hispania el Concilio más antiguo del que tenemos noticia: el de Elvira (Granada).


Se celebra en Hispania el Concilio más antiguo del que tenemos noticia: el de Elvira o Iliberis (Granada). Sin embargo, su fecha es incierta, entre el 300 y el 324. OSIO, obispo de Córdoba, la persona más importante de la Iglesia de Hispania por estos años, preside este Concilio. Concurren a él 19 obispos (todos los de la BETICA) y 24 presbíteros de toda España, estudiando diversos temas sobre la organización de la Iglesia y sobre el celibato de los clérigos. Muchos de sus 81 cánones disciplinarios pasarán a la legislación general de la Iglesia. Este Concilio recuperó la práctica apostólica de la excomunión al pronunciar anatemas contra aquellos que sostenían doctrinas contrarias a la ortodoxia.

Temas tratados, en su conjunto, en los 81 cánones del Concilio de Elvira.


En el canon segundo, del Concilio de Elvira se prohíbe a todos los fieles comer con los judíos, bajo pena de excomunión. De todas maneras la influencia judaica, con sus ritos y costumbres, irá aumentando en los siglos siguientes, pues veremos a los Concilios de la época visigoda perseguirlos sin descanso. El canon número 13 cita «grupos de vírgenes» dedicadas al Señor, lo que confirma su existencia y las defecciones que se daban entre ellas. También es célebre el canon 33, acerca del celibato que se impone a los obispos, presbíteros y diáconos. Parece ser el primer documento en este sentido que se encuentra en la legislación de la Iglesia. Es también interesante el canon 21, sobre los que falten a la iglesia tres domingos seguidos. En conjunto los 81 cánones del Concilio de Elvira, tratan: a) la comunidad aun no profundamente cristianizada, la necesidad de insistir en su iniciación cristiana y actitudes ante el paganismo y el judaísmo; b) normas de comportamiento moral de los fieles; c) regulación del ministerio sacerdota; d) régimen matrimonial y e) disciplina penitencial: el ayuno. Decreto 43: todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de dar misa perderá su trabajo.

La paz de la Iglesia en el 313 marca el comienzo de la «Iglesia constantiniana».


La paz de la Iglesia en el 313 marca el comienzo de la llamada «Iglesia constantiniana». Con esta expresión se entiende un nuevo modo de relaciones entre la Iglesia y la sociedad: la Iglesia se integra en un Estado que poco a poco se irá cristianizando. Por otra parte, a veces se usa equivocadamente el término «constantiniano» para significar un tiempo o una época en que el catolicismo es religión del Estado o protegido por él. Ello no es cierto; quien erigirá al cristianismo como religión oficial del Estado será Teodosio I el Grande (379-395), ya que CONSTANTINO y LICINIO se limitan únicamente a prohibir que se persigan a los cristianos ofreciendo libertad de culto. De ahí se seguirán, sin embargo, múltiples interferencias. El Estado intervendrá en la vida de la Iglesia y esperará de ella un apoyo ideológico. El emperador tratará de regular los conflictos doctrinales que perturban el orden público y tomará la iniciativa en la convocatoria de los concilios. Al mismo tiempo, la Iglesia obtiene del Estado ventajas económicas, materiales y jurídicas. Cuenta con el emperador para luchar contra la herejía y el paganismo.

CONSTANTINO y LICINIO proclaman el célebre «Edicto de Milán» o «Tolerancia del cristianismo».


CONSTANTINO y LICINIO, proclaman el célebre «Edicto de Milán». Con él deja de ser la religión pagana de Roma la única y oficial del imperio, dándose libertad para que cada uno siga la religión que más le plazca incluida la cristiana. Aunque los cristianos habían podido practicar su religión públicamente desde la retirada de Diocleciano, el Edicto indicaba y simbolizaba el comienzo de una nueva era para la Iglesia y para su status en la sociedad romana. Se revocan todos los anteriores decretos anticristianos y deberán devolverse los lugares del culto cristiano y otras propiedades confiscadas. Los acontecimientos que llevan al «Edicto de Milán» son complejos y en ciertos aspectos misteriosos. Los apologistas cristianos contemporáneos y los que seguirán lo presentarán como la consecuencia de la conversión del propio CONSTANTINO, promovida a su vez por la milagrosa intervención de Dios antes de la batalla del Puente Milvio, en que CONSTANTINO derrota al usurpador Majencio. Ésta es la versión que al propio CONSTANTINO le gustará contar en un período posterior de su vida.

El general franco Arbogasto, al servicio de TEODOSIO, asesina a VALENTINIANO II, emperador de Occidente.


El general franco Arbogasto, al servicio de TEODOSIO, asesina a VALENTINIANO II, emperador de Occidente.

ALFREDO el Grande de Wessex está a punto de abandonar. Mantiene no obstante la esperanza.


ALFREDO el Grande está a punto de abandonar ante el acoso de los vikingos daneses. Mantiene no obstante la esperanza, reune otro ejército, obtiene -en la fecha- una victoria en Edington y empieza a presionarlos para que se retiren. Incluso construye una flota para atacarlos en el mar: ésta fue la primera marina inglesa. En lugar de continuar luchando y arruinar así su reino, ALFREDO se muestra de acuerdo en que si los vikingos se convierten al cristianismo (y así lo hacen), dividirá su reino con ellos (Paz de Wedmore). Les correspondería el Nordeste, y él se reservaría el Sudoeste. Durante su turbulento reinado, ALFREDO, lo mismo que Carlomagno, un siglo antes, trata de estimular la cultura. Patrocina la traducción de obras latinas útiles al inglés antiguo (como hoy se llama la lengua anglosajona). Incluso él mismo realiza algunas de estas traducciones: «La regla pastoral» de San Gregorio Magno y las obras de Boecio y de Orosio. También reorganiza el sistema jurídico.

Esta pieza también aparece en ... ALFREDO el Grande (Rey de Wessex) (871-899) • Inglaterra (871-1199) • VIKINGOS

Fallece en Madrid, San ISIDRO Labrador, tras llevar una vida tan ejemplar como humilde.


Fallece en Madrid, San ISIDRO Labrador, tras llevar una vida tan ejemplar como humilde. Su cuerpo que fue encontrado en 1212, se conserva incorrupto en la iglesia catedral de Madrid. Patrono de la ciudad de Madrid y de los labradores españoles. Se le atribuyen numerosos milagros.